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Mostrando entradas de 2012
"Can you start our real conversation?" Hace poco empecé a ver Community, para ser más preciso el viernes. Desde ese día hasta hoy he visto dos temporadas completas. La serie, sencillamente, me encanta. Hay varios motivos: 1) los episodios no duran más de 21 minutos, 2) es cómica, 3) es demasiado nerd (me pierdo, por tirar un número, el 70% de las referencias, pero disfruto las que engancho), 4) es la primera vez que no me identifico con el friki (Abed), sino con el protagonista (aunque no totalmente, claro).
Creo que este tipo de entrada debería ir en mi blog de cine, pero por hoy lo publico acá y cualquier cosa mañana lo traslado.
Abed: ¿Pulp Ficition, batidos, límites? Escucha cómo nos hablamos el uno al otro. Somos como robots intercambiando frases hechas y referencias.

Jeff: ¿Y crees que decir eso cuenta como una conversación real? ¿Sabes cuántas personas falsas están hablando de cómo de falso es el mundo ahora mismo?

Abed: Está bien, soy nuevo en esto, ¿así que puedes tú e…
Cuando mi papá era jóven podía caminar muchas cuadras. Recuerdo que cuando yo tenía unos ocho años los sábados salíamos a caminar. Mi mamá y mis hermanas se iban a la feria y nosotros a callejear.
En esas caminatas él me enseñó a perderme, a conocer el barrio, el nombre de las calles, a charlar, a pensar, a guardar secretos y a volver a casa.
Extraño esas caminatas con él; pero todavía puedo compartir las charlas, los secretos y la casa.
Schneckentraum

Hay veces en las que uno no se termina de arriesgar. Este corto habla del amor a primera vista —quizás sería más preciso decir enamoramiento— y del temor que genera pensar que se está por cometer un error. 
De alguna manera, El sueño del caracol también habla de las oportunidades, de cómo uno las genera y cómo uno, a veces, las deja pasar.

Espero que no dejen pasar la oportunidad de ver este sencillo y hermoso corto.


Chau, Ray
Esta publicación es distinta a todas las otras, desde ayer estoy muerto. Mejor dicho, esta redacción es irreal, Bradbury jamás la verá.
Gordo lindo, de anteojos gruesos, escritor de ciencia ficción. De alguna manera delineó mi destino. Recuerdo que la primera novela que realmente me gustó -yo siempre fui lector de cuentos- fue Farenheit 451. Es cierto, la leí por obligación para la escuela. Eso no impidió que la disfrutase.


Entonces tenía quince años y ese libro, de alguna manera, me abrió la cabeza. Lo leí en una tarde y lo volví a ler varias veces. Incluso ahora, cada tanto vuelvo sobre sus letras —de alguna forma me acerca mucho a ese pibe idealista que alguna vez fui. Algo más, fue lectura compartida y comentada. No creo que el lector lo recuerde, pero fuera de catecismo, la primera persona con la que comencé a hablar de libros fue aquella chica de la que no me enamoré. Ayer me enteré de la muerte de Ray y me acordé no sólo de ella sino también de la frase dura e implac…
Don't Panic
Es viernes, lo sé. Para este sitio suelo escribir (y luego publicar) los lunes. Esta vez, sin embargo, no pude esperar. Resulta que decidí abandonar Facebook: algo momentáneo, algún día volveré.

Por ahora, me dije, la pausa será hasta agosto, el mes de las vacaciones. Supongo que ese tiempo que pasaba navegando en la red social lo utilizaré en este blog. De todas formas, uno nunca puede estar seguro de lo que hará o dejará de hacer.

*

Esta vez, además, tengo ganas de dejar una canción: Someday We'll Know de los New Radicals. Hace mucho tiempo no escuchaba esa canción. Hoy fue la primera vez que le presté atención a la letra. No puedo decir que me gustó, porque tiene dos estribillos que para mí son incompatibles. Uno termina diciendo: Algún día sabremos porque no fui para vos; el otro: Algún día sabrás que yo era el indicado (the one) para vos.

El primero, a pesar de lo pesimista del mensaje: no hemos terminado juntos, casados y comiendo perdices; me parece optimis…
A confesión de parte...
Sé que hoy tendría que publicar la entrada sobre la que todos mis lectores discutirán a lo largo de la semana, pero la verdad es que estoy algo retrasado con mis tareas para la facultad: tengo muchas lecturas pendientes y todavía tengo que ejercitar mi latín. Entonces, este fin de semana me la pasé escuchando música, mirando películas y leyendo cosas que no debía leer.

¿Puedo serte sincero, fiel lector? Ya le perdí el gusto a esto de escribir para publicar. Puedo pensar que hay muchas razones por las que eso sucedió, pero el más sincero es este: ya no tengo las mismas motivaciones que al comienzo. En el primer post quería contar, luego quise imitarme, ahora sólo me gustaría seguir. Inercia, que le dicen.

Hay otro motivo, hace unas semanas abandoné a mi lectora implícita. Ella además de ser, de algún modo, la destinataria de los textos, era quien los corregía. Pero un día me dije: no debería molestarla con "esto". Y cuando uno refiere a su texto con u…
Letras de canciones
1
Es lunes por primera vez en la semana. Pienso que antes me era más sencillo y grato esto de escribir. A los quince años, creo, empecé a garabatear algunas cosas. Por aquel entonces yo estaba empecinado en aprender inglés traduciendo canciones y, por un diccionario de Clarín, había descubierto que las letras de Radiohead me gustaban mucho. Como los de ahora, mis primeros textos fueron, a fuerza de transcripción, epigonales: un devoto plagio.
Este fin de semana me sentí cerca de ese muchacho que fui, de la mano de un amigo volví a escuchar un tema que ya no recordaba: Thinking about you del disco Pablo Honey. Irremediablemente entré al mundo Radiohead por ese disco, pero por otro tema: Creep. Esas dos canciones eran como himnos frente a lo que me pasaba con una de las tantas chicas a las que admiré. En este caso, ella escribía y a mí me encantaban sus textos. Recuerdo que le brotaban los adjetivos y que los asentaba en el lugar preciso. Para mí esas cosas que conta…
Escribir
1
Me está costando mucho escribir. Así que la semana pasada me dije: es feriado, date el día. Escribir, leer, corregir son mis únicas actividades. Por estudio o por placer, siempre estoy haciendo eso. A veces se goza, a veces no.

Hoy, por ejemplo, no tengo ganas de escribir. Tengo que realizar otros trabajos y ponerme a practicar latín. Pero no quiero dejar de ejercitar esta práctica, no quiero dejar de ser regular. Ya me lo había prometido: todos los lunes una entrega. Y no voy a dejar de cumplir, a menos que caiga un feriado. Eso sí, esta vez no hay nada que contar. Por lo que quizás todo termine en un mix sin sentido.
2

Ayer encontré una novela de Alejandro Zambra que, por no saber buscar o por que no tuve tiempo, no pude comprar la vez que fui a la Feria del Libro. De Zambra, hasta ahora, he leído todo: menos sus ensayos. Zambra es un joven escritor chileno -cuando se es escritor la juventud se extiende hasta los cincuenta. Zambra, Zambra, Zambra. He escrito muchas veces su…
1
Los domingos suelen ser tediosos, a menos que los salve el asado o el fútbol. Ayer no hubo nada de eso. Pero no me quejo, el martes de forma inesperada nos dimos el lujo de compartir un regio asado en familia, con bastante alcohol y mucho chimichurri. Debí comer menos chimi, pero sinceramente a mi viejo le sale muy bien.
En cuanto al fútbol, es cierto: lo extraño. Desde que uso lentes no he vuelto a jugar, quizás por miedo, estoy demasiado acostumbrado a ellos. Si me los saco, el mundo se torna borroso. Así que sin lentes, no serviría ni de arquero. De todas formas no me vendría mal hacer ejercicio físico, últimamente sólo corro cuando juego a la pelota con uno de mis sobrinos. Aclaro, no jugamos al fútbol, jugamos a la pelota.
Regresemos al principio para empezar a contar, los domingos suelen ser aburridos y más si uno no realiza ninguna actividad, si se queda en su casa a chupar frio, a conectarse a Facebook, a jugar en Pottermore. Al menos dos de esas cosas, de alguna forma, entr…
1Si me preguntaban dos horas antes, yo les decía que quería quedarme en casa y dormir. Hace tiempo que me estoy dando cuenta de algo: estoy viejo. No me surgen las ganas de salir y ni que hablar de ir a bailar. Pero este sábado salí y bailé.Tengo un amigo que es un entusiasta de la noche, él me dijo que no me ortibe y lo acompañe. “Además -agregó- van los chicos y hace mucho no estamos todos juntos”. Ese dato me alentó un poco más. Aún así no estaba de muy buen humor, por lo que me negué a acompañarlo a Banfield y terminamos en los suburbios de Burzaco. Es decir, en plena estación.Como acostumbramos, hicimos nuestra previa en la plaza. Compramos un litro de cerveza y nos pusimos a hablar sobre la vida, sobre la nada, sobre esas cosas de la que se habla entre amigos. Por un buen rato fuimos tres esperando a que llegara el cuarto. Y de pronto llegó Jimmi, la momia. Nos miró y nos dijo: “Ustedes acá sentados me hacen acordar a nosotros, en los setenta, en plaza Francia. Éramos jóvenes. N…
Ansiedad
1Si esto fuese un cuento, habría un narrador que contaría en pretérito perfecto todo lo que sucedió. Entre otras cosas, diría que hubo un él que al llegar a su hogar se encontró sin suministro eléctrico, comió y se fue a dormir. Entre sueños, el protagonista de ese cuento se figuraba que al despertar ya no habría problemas con los que lidiar, pero la realidad -incluso en algunos cuentos- no suele ajustarse a los deseos. Entonces, diría el narrador, al despertar se encontró con que todo seguía igual.El narrador entonces introduciría una nueva información. El protagonista del cuento necesitaba la electricidad para acceder a su ordenador, conectarse a Internet y contarle algo su amiga. La noche anterior había pensado en llamarla, pero estaba seguro de no querer molestarla. Y, por otra parte, sabía que ella podría llegar a gritarle por telefonearla a deshoras.A la mañana esos temores ya no tenían razón de ser. Entonces él, finalmente, la llamó. Encontró agradable volver a escuchar…
Letras inconscientes

1Debí haberme enamorado de la hermana. Pero por entonces yo buscaba lo excéntrico y ella, que entrenaba en un circo -practicaba acrobacias en tela-, se decía bersuitera y vestía pijamas, era la excentricidad en persona. Su hermana tenía mi edad. Íbamos juntos al colegio y nos habíamos hecho conocidos en el último año, cuando unieron las dos comisiones de Economía. Recuerdo que le gustaba escuchar Pink Floyd, tocar la guitarra y leer. También que alguna vez me había comentado que le preocupaba usar sandalias porque tenía “un dedo mutante”. Yo no lo había notado hasta que me lo señaló, el dedo medio del pie derecho era un centímetro más largo. “Parece que hago fuck you con el pie”.A uno de mis compañeros le gustaba y fue por él que la conocí. Al poco tiempo pegamos buena onda, intercambiábamos libros, pero más que nada opiniones. “Tal autor es genial porque critica el sistema capitalista y la opresión discursiva de la escolaridad”, “esa novela nicaragüense narra la l…
Formas de pasar el tiempo1Uno suele desperdiciar el tiempo. Ayer, por ejemplo, fui a una fiesta en la que me aburrí demasiado. Durante las seis horas que pasé en ese lugar pensaba en cuántos otros lugares podía estar -no muchos- y cuántas otras cosas podría estar haciendo -dormir, leer, escribir, mirar algunos capítulos de New Girl.Agradablemente la noche se salvó gracias a un espectáculo de danza. Alrededor de las cuatro de la mañana se presentó un elenco de bailarines que comenzaron a animar la fiesta. Ese espectáculo demandó, al menos, una hora de mi atención. Vale confesar que la mayor parte de los que estaban en el lugar ni siquiera lo miraron. Pero, como he dicho, yo estaba especialmente aburrido. Y a eso hay que agregarle algo, una de las bailarinas era hermosa.Mi bailarina era colorada, hermosa, tenía una gran elasticidad y bailaba bastante bien. Era carismática: todos los que hubiesen prestado atención la habrían observado a ella. Durante una hora me concentré en ella. La vi …